Los trastornos más habituales de comorbilidad con el TDA/TDAH son:
Trastornos de conducta disruptiva
Son las comorbilidades más frecuentes asociadas al TDAH. Según el estudio de Yoshimasu (2012) la población con TDAH tiene casi 10 veces más riesgo de presentar algún tipo de trastorno de conducta. En el caso del Trastorno Negativista Desafiante (TND) los estudios señalan que la comorbilidad es del 40% siendo la más habitual con el subtipo combinado o el hiperactivo-impulsivo. En el caso del Trastorno de Conducta (TC), que es el de mayor gravedad de los trastornos del comportamiento y el presentado principalmente en adolescentes que tuvieron anteriormente TND, el porcentaje de comorbilidad con el TDAH es del 14.3%.
Trastornos de ansiedad
Entre el 20-50% de los niños con TDAH cumplen los criterios diagnósticos para al menos un trastorno de ansiedad o, dicho de otra manera, muestran un riesgo tres veces mayor que el resto de población infantil. Los más habituales en estos casos son de Trastorno de Ansiedad Generalizada (el 45% aproximadamente) y el Trastorno de Ansiedad por Separación (cerca del 30%). Esta comorbilidad es más frecuente en niñas que en niños y con el subtipo de TDAH inatento.
Depresión
Diferentes estudios indican que la prevalencia de depresión entre los niños y adolescentes con TDAH está entre el 6 y el 38%. Es más propia de los adolescentes que en niños y de suceder, el pronóstico del paciente empeora sensiblemente tanto para los síntomas del TDAH como de la depresión.
Trastornos del aprendizaje
Es obvio que los síntomas del TDAH interfieren notablemente en el rendimiento escolar y en las actividades como la escritura, lectura, cálculo, etc. El trastorno del aprendizaje más frecuente en el TDAH es la Dislexia (dificultades en la lectura) y la comorbilidad está más asociada al subtipo hiperactivo-impulsivo.
Abuso de sustancias / Adicciones
Las personas con TDAH tienen un riesgo cuatro veces mayor de uso de sustancias, particularmente el tabaco, alcohol, cannabis y cocaína. También suelen tener un inicio más temprano en el consumo en comparación con el resto de población (Yoshimasu, 2012). Cabe remarcar que es frecuente que los pacientes con TDAH consumas cannabis (sin abuso ni dependencia) para calmarse o facilitar el sueño, según los mismos, y que también puede darse un abuso de la propia medicación prescrita para el TDAH.
