Miedo al coronavirus

La pandemia del Covid19 está causando muchos cambios en nuestra vida habitual: adopción de medidas de protección ante el posible contagio, el confinamiento en casa, limitación y/o prohibición de algunas rutinas diarias, etc. Todo esto sin duda, está causando también sensaciones de ansiedad y miedo entre la población.

El miedo es una emoción básica que sirve para hacernos reaccionar ante amenazas o situaciones peligrosas. Por tanto es una emoción muy útil para nuestra supervivencia pero si se vuelve desproporcionada puede ser contraproducente. Es por eso que, como profesionales de la Psicología, queremos dar algunas pautas o consejos para que no nos veamos superados/as por el miedo al coronavirus:

1 – Consulta información veraz y contrastada. Hoy en día, las noticias acerca del Covid19 inundan todos los medios de comunicación (televisión, prensa, radio, redes sociales, whatsapp, etc.) pero no todas son reales ni están basadas en hechos contrastados por las autoridades sanitarias. Si no tenemos esto en cuenta podemos caer fácilmente en bulos y rumores como que el ajo ayuda a prevenir la infección, que podemos matar al virus rociando nuestro cuerpo con alcohol o pasándonos una lámpara de luz ultravioleta y un largo etcétera de “consejos” que lo único que pueden hacer es preocuparnos más o incluso causarnos algún daño como quemaduras o irritación de la piel. Si tienes alguna duda acerca de la veracidad de alguna información puedes consultarlo en fuentes oficiales como por ejemplo en las páginas web de la OMS (Organización Mundial de la Salud) o en la del Ministerio de Sanidad.

2 – Busca información en su justa medida. Tan peligrosa es la sobreinformación como la desinformación. Toma consciencia de cuánta información estás buscando del coronavirus ya que, si pretendemos conocer todas las novedades y acontecimientos del último momento también estaremos más expuestos a los bulos y rumores que comentábamos antes.

3 – Sigue las recomendaciones establecidas por las autoridades sanitarias: lavarse las manos frecuentemente, cubrirse con el codo al estornudar o toser y evitar tocarse la cara (ojos, nariz, boca). No automedicarse. Es importante recordar que los antibióticos son eficaces para las bacterias y no para los virus por lo que no debemos tomarlos ni para prevenir ni para tratar la infección del coronavirus.

4 – Dedica un tiempo adecuado a pensar en este tema. No dejes que el coronavirus invada todas tus conversaciones, pensamientos ni rutinas diarias. Está claro que esto variará en función de la zona en la que vivas, si tienes casos cercanos de contagio o el sector en el que trabajes, pero es obvio que el pensar o hablar continuamente de esta enfermedad ni nos ayuda a nosotros mismos ni a los demás.

5 – Evita el exceso de comprobaciones y precauciones. Está bien tener ciertas precauciones que den seguridad frente a un posible contagio pero si adoptamos estos controles de forma compulsiva y no racional estaremos abriendo la puerta al estrés y la ansiedad. No olvidemos que el miedo a una situación imaginaria es mucho peor que el causado por una situación real porque en nuestra imaginación cabe todo, no tiene límites.

6 – Establecer rutinas diarias durante el tiempo de confinamiento. Es fundamental organizar cada uno de los días que pasemos en casa y seguir nuestros horarios habituales: dedicar un tiempo a responsabilidades (teletrabajo, tareas de casa, etc.), un tiempo a la higiene personal (nada de quedarse todo el día en pijama) y un tiempo a actividades de ocio. Aprovecha este tiempo para hacer actividades que te gusten y que te hagan sentir bien. ¡Quizá puedes retomar ese hobby para el que nunca encuentras tiempo! Muy importante destacar en este punto el deber de cuidar nuestra alimentación siguiendo con los menús habituales y evitando los excesos, así como la realización de ejercicio físico. Existen infinidad de rutinas de ejercicio que puedes hacer en casa y que no requieren de ningún material específico. Puedes ayudarte de apps de ejercicio para el móvil y/o de vídeos de youtube o instagram.

7 – Mantén el contacto con tus amigos y familiares. Que estemos confinados en nuestras casas no tiene que significar que estemos solos. Llama por teléfono a tus seres queridos, haz videollamadas, mantén el contacto (a distancia) con tus vecinos y vecinas, etc. Somos seres sociales y necesitamos el contacto con nuestros iguales. Además podemos aprovechar estas llamadas para usar el humor como herramienta útil para eliminar las tensiones y el cansancio, sin llegar a ser frívolos.

8 – Atento/a a los posibles conflictos. Es perfectamente comprensible que ante esta situación estemos más nerviosos y preocupados y que esto nos afecte en nuestro estado de ánimo y en la relación con nuestra familia, pero también es importante que sepamos reconocer cuando la tensión es excesiva o desproporcionada respecto de la situación vivida. En estos casos debemos ser pacientes y tomarnos un tiempo para poder relajarnos o el escalado de tensión irá incrementándose son el paso de los días hasta que la situación de conflicto sea muy difícil de manejar. En estos casos, en ocasiones, es muy útil buscar apoyo externo para poder analizar qué es lo que provoca el conflicto y qué podemos hacer para solucionarlo.

Gracias a los medios tecnológicos que tenemos todos/as a nuestro alcance actualmente podemos ofrecer asesoramiento psicológico mediante videoconferencias y/o videollamadas así como terapias online para aquellas personas que ya estuvieran en tratamiento psicológico y que requieren de un seguimiento. Puedes consultar la sección de Terapias online de Psicólogo especialista Barcelona o contactar con nosotros si quieres más información.

Autor: Rubén Blasco Navarro

Psicólogo General Sanitario especialista en Adicciones, Patología Dual y Trastorno mental grave

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